La neutralidad de red. Debate sobre los derechos de los usuarios.
AWS | Internet,Redes | Martes abril 6 2010
Reseñamos este interesante artículo publicado por María del Mar Palazuelos y Fernando Herrera en la revista Sociedad de la Información de la Fundación Telefónica sobre la evolución del debate sobre la neutralidad de red en EEUU, la Unión Europea y España.
Introducción
Este artículo presenta las actuales posiciones en el debate sobre la neutralidad de la Red de los Estados Unidos, la Unión Europea y España. En concreto, se examinan las consecuencias económicas de los posibles siguientes cambios: un bloqueo o degradación forzosa de los contenidos, la limitación de la potencia comercial para comparar diversas ofertas de contenido o software y la prohibición de una integración vertical de los operadores que prestan tales servicios.
Pese a todos los esfuerzos de los seres humanos, y especialmente de aquellos más científicos y técnicos de entre nosotros, el lenguaje sigue siendo ambiguo. Unas mismas palabras pueden significar cosas completamente distintas según la situación, los gestos que las acompañen o los propios interlocutores.
Por ello, las palabras ‘neutralidad de red’ siembran la desazón entre los habituados a tratar con la regulación de telecomunicaciones. Porque es tal vez el término más ambiguo de su historia; o, al menos, el término que encuentra acepciones más contradictorias entre el público interesado.
¿Qué es la neutralidad de red?
Para los usuarios, la neutralidad de red consiste en que el operador de telecomunicaciones no se inmiscuye en los contenidos que éstos se intercambian entre sí. En este sentido, la red de telefonía es y siempre ha sido neutral: el operador de telefonía no interviene las conversaciones concretas que se produzcan, no ‘escucha’ estas conversaciones ni mucho menos las bloquea en función de su contenido. Es cierto que si la autoridad judicial lo ordena, como en los casos de interceptación legal, ha de colaborar con ella, pero esto no resta un ápice a su neutralidad.
No sólo no interviene en los contenidos, sino tampoco en los servicios. Jamás Telefónica ni ningún otro operador de telecomunicaciones se preocupó de que las conversaciones telefónicas fueran realmente una comunicación de fax o un acceso a una BBS por módem.
Al mismo tiempo, esta neutralidad de red es perfectamente compatible con las tareas de gestión de tráfico que los operadores realizan sobre sus recursos que, como es fácil imaginar, son limitados. Gracias a dicha gestión de tráfico se asegura, por ejemplo, que las llamadas de emergencia son adecuadamente priorizadas sobre el tráfico normal, cosa que a todo el mundo le parece razonable; o que la red siga funcionando en momentos de sobrecarga, simplemente descartando algunas llamadas para que se puedan realizar las restantes. La alternativa sería el colapso de la red.
Nos ha resultado especialmente interesante la parte que trata sobre los asuntos relativos a Internet, en concreto, las referencias a los casos Madison y Comcast y la “visión” del operador sobre el interés de Google en el mercado móvil (sin duda le inquieta…), así como, sobre Skype, que, en nuestra opinión, no solo les inquieta…
Respecto al Caso Madison se comenta el acuerdo con la FCC al que se vió obligada la compañía Madison sobre el bloqueo que estaba realizando sobre los puertos que las aplicaciones del Protocolo de Voz sobre IP (VoIP). En septiembre de ese mismo año, la FCC estableció como principios las conocidas como cuatro ‘libertades de Internet’, que tenían como objeto «preservar el desarrollo de la Banda Ancha y la naturaleza abierta e interconectada de la Internet pública» mediante la concesión a los usuarios de los siguientes derechos:
- acceder a cualquier contenido legal de Internet que deseen,
- ejecutar las aplicaciones y contenidos que elijan, siempre que sean legales,
- conectar los terminales que elijan, siempre que no perjudiquen a la red y
- el derecho a la competencia entre operadores de red, proveedores de aplicaciones y servicios y proveedores de contenidos.
En cuanto al interés de Google en el mercado móvil el artículo comenta como Google se propuso entrar en el mercado móvil con dos estrategias convergentes en un futuro:
- a corto plazo, y siguiendo los pasos de sus competidores Yahoo y Microsoft, su entrada se haría manteniendo el modelo de ese momento, a través de un acuerdo con Sprint-Nextel, prestador de servicios de Banda Ancha con la tecnología Wimax, para ofrecer a sus clientes servicios de búsqueda por Internet, comunicaciones interactivas, servicios multimedia como música, televisión y vídeo, compras en línea y acceso a la red social.
- después entraría directamente como operador de red, acudiendo a la subasta del espectro de la banda de 700 MHz, liberada del abandono de las televisiones analógicas. Con esta licencia desarrollaría un modelo de negocio integrado verticalmente, basado en servicios de telefonía gratuitos a cambio de publicidad mediante un sistema de localización.
“Google sostenía la existencia de un desequilibrio de incentivos entre los operadores existentes y los entrantes ante estas subastas. Dicho desequilibrio se solucionaría más eficazmente introduciendo condiciones de la licencia basadas en plataformas abiertas, que potenciaran la creación de servicios innovadores y la entrada de nuevos agentes, otorgando un mayor valor al espectro.”
“En líneas similares se manifestaban las asociaciones de consumidores, así como algunos fabricantes de terminales, como Nokia. Por su parte, los operadores defendían los resultados del modelo vigente de subastas para negocios integrados verticalmente, en el que los usuarios se han visto beneficiados tanto en precios como en servicios y cobertura, tal como se ha podido observar en todo el mundo.
Pese a esta evidencia histórica, la FCC escuchó parcialmente las peticiones lideradas por Google y aceptó incorporar dos de las reglas que proponía el acceso desde cualquier terminal en un tercio de la banda y el acceso a cualquier tipo de aplicación (FCC, 2007).
Curiosamente, ninguna de las frecuencias de la licitación fue asignada a Google, quien a la hora de la verdad no mantuvo su interés con el celo antes descrito, lo que demuestra el carácter instrumental de sus peticiones de cara a alterar el régimen regulatorio de las redes móviles en favor de sus intereses. Contradicciones similares planean constantemente sobre el debate de neutralidad de red, lo que prueba que se trata de un debate interesado y posiblemente innecesario.”
El Caso Comcast se origina en 2007, cuando comienzan a multiplicarse las acusaciones de posibles bloqueos de descargas P2P por parte de la compañía. La compañía justificó su actuación por motivos de congestión, dejando claro que cuando esa circunstancia cesaba, los usuarios podían volver a acceder al servicio.
“Después de demostrase que los bloqueos sucedían las 24 horas del día durante todos los días del año Comcast fue demandada ante la FCC y, en el verano de 2008, ésta concluyó que Comcast había estado realizando prácticas anticompetitivas, motivada por la amenaza que las descargas P2P suponían para el servicio de vídeo bajo demanda (VoD) de Comcast. La FCC consideró asimismo que uno de los efectos de esta práctica era situar aquellas aplicaciones en desventaja competitiva, puesto que los usuarios culpaban a la propia aplicación, en lugar de a Comcast, de las dificultades en las descargas. Finalmente, la FCC ordenó a Comcast que cesara en la práctica y que explicara a los usuarios las prácticas de gestión de red que pensaba utilizar en su lugar (FCC, 2008).”
Enlace al artículo completo.
La neutralidad de red_Un debate interesado sobre los derechos de los usuarios (PDF del artículo)
Actualización:
Actualizamos este post con la referencia al artículo incluido hoy (13/04/2010) en el diario El País sobre como se aborda este asunto en Francia: Francia lanza una consulta popular sobre la neutralidad de la Red





